Tan natural

Observaba como ausente aquella estela mientras el barco se adentraba en el inmenso mar. Me sentía seguro pero tan pequeño como la tierra que dejaba atrás.

Mirando al horizonte traslado mis ilusiones y contemplo la belleza  que habita en mi corazón. Siento el crujir de las olas rebeldes como yo. Siento la brisa salada reflejo de mi pasión. Mirando el horizonte libre y en calma siento en mi alma la luz amor.

Tan Natural navegamos durante horas, abducidos por las olas que morían y nacían sin parar. Sin temor, con su réplica sonora intermitente y constante, parecida, pero no igual. Mar, olas, vida, humanidad. Todo, tan natural. erg

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